Los primeros días de vida de la pequeña Abi , una cría de arruí (Ammotragus lervia), no han sido fáciles. Nada más nacer, esta bóvida fue rechazada por su madre al no tener suficiente fuerza para sostenerse sobre sus cuatro patas. Ante esta situación, los cuidadores del parque de naturaleza y animales Terra Natura Murcia se vieron obligados a intervenir y comenzar a alimentar a la cría de forma manual para garantizar su supervivencia y futuro crecimiento.
El parto de Abigail fue gemelar. Mientras que su hermana si que nació en perfectas condiciones esta otra arruí no pudo siquiera mantener su equilibrio. Instintivamente, la madre comenzó a apartarla de su lado para que no pudiera amamantarse de ella. Desde ese momento, los cuidadores optaron por llevar a la cría a las instalación de la clínica veterinaria que hay en el complejo y poner al ejemplar bajo un foco de luz para simular el calor materno. De forma paralela, se comenzó con su alimentación mediante biberón. Al principio se suministraba a Abi cuatro tomas diarias de un biberón de 150 mililitros, que contenía leche en polvo especial para rumiantes mezclada con agua templada. Poco a poco, esa cantidad se ha incrementado hasta alcanzar los 280 mililitros. Superado este primer trance, esta cría tuvo que enfrentarse a otra dificultad. Y es que cuando tan solo tenía tres días de vida el pequeño ejemplar enfermó de una pulmonía, que le obligó a recibir un tratamiento especial durante varias semanas para poder curarse totalmente. Ahora, parece que su suerte inicial ha cambiado y la cría goza de una salud plena. Actualmente, los especialistas de Terra Natura Murcia estudian su próxima integración en su manada. El proceso comenzará cuando la arruí tenga seis meses, justo cuando el animal empiece la fase de destete. En los primeros meses, Abi cohabitará con sus congéneres durante períodos cortos y bajo vigilancia de los cuidadores. Progresivamente, estos tiempos de adaptación serán más largos y tendrán un menor control por parte de los trabajadores del parque. La pequeña cría comenzará a compartir instalación con el grupo formado por una hembra, un macho adulto, otro joven y su hermana gemela. Esta especie es originaria de África y se caracteriza por tener un pelaje rojizo, largo y espeso en la ventral del cuello y en las extremidades anteriores. Sus grandes cuernos, tanto en los machos como en las hembras, son signos claro de su identidad. Los arruis se adaptan a la mayoría de climas y hábitats, y su dieta se compone de brotes de plantas y arbustos, aunque en ocasiones no desprecian los frutos y las bayas. Su primera incursión en España se produjo hacia el año 1970 en la sierra murciana de Espuña. |